“Es demasiado tentador tratar todo como si fuera un clavo, si la única herramienta que tienes es un martillo”
Abraham Maslow
Quienes han acudido a un buen terapeuta conocen en propia piel la diferencia entre hablar con un amigo y la intervención de un profesional externo y especializado.
La atención psicológica puede ser de inconmensurable ayuda en el momento en que la persona percibe que no puede avanzar en un aspecto de su vida, se siente estancada, o cuando identifica que algún aspecto de sí misma o externo esta dificultando su bienestar y desarrollo.
Si haces lo que siempre has hecho, sólo conseguirás lo que siempre has conseguido”
¿La atención psicológica es solo para trastornos o casos muy graves?
No.
El conocimiento de la psique humana no se ha de limitar a trastornos graves o momentos en que el sufrimiento sea insostenible, sino que puede también ser una herramienta para convertir un momento crítico en una oportunidad de crecimiento, autoconocimiento, e incremento del disfrute de la vida.
Es posible que haya algo que el paciente no este contemplando por si solo y simplemente que necesite conocer e introyectar los recursos necesarios para gestionar ese momento vital.
En ocasiones son elementos exclusivamente internos los que desembocan en este estancamiento; un patrón conductual o de pensamiento, un determinado temperamento, etc.
En otras ocasiones son acontecimientos externos, como una relación conflictiva, un duelo, una separación, un acontecimiento traumático, la adolescencia, etc.
En ambos casos la psicoterapia puede ahorrarte años de frustraciones.
¿La atención psicológica consiste sólo en hablar y ser escuchado por alguien?
No. El psicólogo es un profesional que sabe cómo ayudar al paciente a generar nuevos recursos, ver opciones o elementos del conflicto que no estaba contemplando. El psicólogo es, por tanto, parte activa en la terapia, aunque será el propio paciente el que genere los cambios y los avances. La implicación del paciente en la terapia, y su honestidad en el trabajo en sesión, son imprescindibles.
¿Los cambios que logra la terapia psicológica son intangibles?
No. Ya en los años sesenta se demostró que el entrenamiento reflexivo y conductual puede producir cambios medibles y observables en el cerebro. La experiencia en sí supone un incremento en el número de contactos sinápticos, pero el entrenamiento conductual, emocional y cognitivo produce además una aceleración en la maduración cerebral y en la mediación hormonal. Lo más importante de estos estudios ha sido comprobar que esos cambios sinápticos se reflejan en una mejora evidente de las habilidades para aprender nuevas estrategias de afrontamiento y resolver problemas vitales.
Quienes han acudido a un buen terapeuta conocen en propia piel la diferencia entre hablar con un amigo y la intervención de un profesional externo y especializado.
La atención psicológica puede ser de inconmensurable ayuda en el momento en que la persona percibe que no puede avanzar en un aspecto de su vida, se siente estancada, o cuando identifica que algún aspecto de sí misma o externo esta dificultando su bienestar y desarrollo.
Si haces lo que siempre has hecho, sólo conseguirás lo que siempre has conseguido”
¿La atención psicológica es solo para trastornos o casos muy graves?
No.
El conocimiento de la psique humana no se ha de limitar a trastornos graves o momentos en que el sufrimiento sea insostenible, sino que puede también ser una herramienta para convertir un momento crítico en una oportunidad de crecimiento, autoconocimiento, e incremento del disfrute de la vida.
Es posible que haya algo que el paciente no este contemplando por si solo y simplemente que necesite conocer e introyectar los recursos necesarios para gestionar ese momento vital.
En ocasiones son elementos exclusivamente internos los que desembocan en este estancamiento; un patrón conductual o de pensamiento, un determinado temperamento, etc.
En otras ocasiones son acontecimientos externos, como una relación conflictiva, un duelo, una separación, un acontecimiento traumático, la adolescencia, etc.
En ambos casos la psicoterapia puede ahorrarte años de frustraciones.
¿La atención psicológica consiste sólo en hablar y ser escuchado por alguien?
No. El psicólogo es un profesional que sabe cómo ayudar al paciente a generar nuevos recursos, ver opciones o elementos del conflicto que no estaba contemplando. El psicólogo es, por tanto, parte activa en la terapia, aunque será el propio paciente el que genere los cambios y los avances. La implicación del paciente en la terapia, y su honestidad en el trabajo en sesión, son imprescindibles.
¿Los cambios que logra la terapia psicológica son intangibles?
No. Ya en los años sesenta se demostró que el entrenamiento reflexivo y conductual puede producir cambios medibles y observables en el cerebro. La experiencia en sí supone un incremento en el número de contactos sinápticos, pero el entrenamiento conductual, emocional y cognitivo produce además una aceleración en la maduración cerebral y en la mediación hormonal. Lo más importante de estos estudios ha sido comprobar que esos cambios sinápticos se reflejan en una mejora evidente de las habilidades para aprender nuevas estrategias de afrontamiento y resolver problemas vitales.